DESAYUNOS DE NAVIDAD

El desayuno de éste 24 de Diciembre está reservado para ti.

Sentada junto al Árbol de Navidad, mientras saboreo el segundo café de la mañana y me dejo hipnotizar por esas lucecitas que se encienden y se apagan suavemente, quien me apetece que esté a mi lado, eres tú.
Exactamente tú que me lees y a quien no conozco.

Me gustan las personas. Mucho. Muchísimo.

Sé que detrás del envoltorio con el que nos presentamos al mundo, todos tenemos un recorrido vital, heridas que creíamos cicatrizadas sin estarlo y otras que lejos de doler nos hacen más bellos.
Amores evanescentes, otros inolvidables.
Miedos conquistados y otros enquistados pero que ya se soltarán cuando se den cuentan de que no nos retienen.
Podemos ser a veces oscuros, retorcidos, complejos… pero ningún ser humano es juzgable por otro ser humano. Eso es una osadía descomunal.

Y todos escondemos el niño que fuimos 😉 y que esta noche (con más o menos disimulo), asomará entre las guirnaldas, las luces y los reencuentros familiares cargados de emociones de todo tipo.

¿Cómo no compartir con vosotros el desayuno de un día tan especial?

Este desayuno va por vosotros y por las personas que conoceremos, esas que están por llegar y que son promesa de encuentros auténticos, de los que dan sentido a la vida.
Y ahora a preparar esta noche tan especial…

Aunque la Navidad no es para todos tan «dulce Navidad» yo os envío a todos mis mejores deseos y kilos de amor.

💙💙💙