EL CÓCTEL DE LA FELICIDAD

La palabra felicidad nos cae regular, la miramos con recelo, no terminamos de creérnosla, pero no creas que porque la digas a la cara que no te convence va venir a demostrarte que sí existe.
A veces nos desilusiona tanto cuando esperamos que sea ella la que venga a nosotros y nos parece tan injusta, que ya nos cae mal, pasamos de ella, la insultamos, pensamos que «sólo los tontos son felices» y preferimos ser infelices antes que pasar por tontos.

Pero no te engañes, la felicidad no es cosa de tontos.
Y sobre todo es cosa tuya, SOLO tuya.

Yo te doy mi receta por si te apetece probarla, darla tu toque maestro y conseguirlo a base de entrenar, porque nada se consigue sin practicar una y otra vez.
Y tú – como con todo lo que leas y te cuenten- eres quien con criterio elige.

Mi cóctel solo lleva ATENCIÓN PLENA, para mí no está en ningún otro lugar.

«Sal de tu ensimismamiento, rastrea lo que te rodea con tus cinco sentidos: observa, huele, escucha, toca y saborea…
Quédate con lo que te guste y pasa de largo por el resto. Mezcla los ingredientes y ya tienes tu cóctel para bebértelo a sorbos»

Habrá presentes complicados pero presta cuidada atención al resto, son muchísimos más!!, incluso rebusca dentro de los difíciles porque también ahí se esconden.

¿Te cuento uno?
Cae la tarde con una luz que se retira a descansar vestida de amarillo anaranjado y deja paso a una noche sin prisas, huele a mar, huele a ti, el empedrado negro resbala por la humedad.
Fachadas bellísimas con balconadas de colores por las que trepan hiedras y madreselvas, el murmullo sordo de la gente…
Y degustar este cóctel de sabores nuevos…
Mientras me pierdo entre tus ojos, tus palabras y tu sonrisa.
Mientras suena «Someone Like You» de Adele
Mientras hacemos planes para mañana que tal vez desvararemos, pero eso…

Ya será MAÑANA.

💙💙💙