EN EL LÍMITE DEL BIEN…. EN EL LÍMITE DEL MAL….

EN EL LÍMITE DEL BIEN,

EN EL LÍMITE DEL MAL… (como dice La Frontera)
…por ahí me gusta caminar.

Me hubiera gustado ser más de merodear por el eje central y pasear tan feliz por las verdes praderas, pero soy más de salir escopetada a ver lo qué hay detrás.
Cuando apenas me quedan unos metros, mi corazón empieza a acelerarse, aflojo la marcha… imagino lugares de ensueño, que no quiero concretar para mantener la intriga y que me sorprendan cayéndome encima como una piñata.

Ya allí mismo, me asomo con precaución… cargo todo el peso sobre la pierna que pisa en tierra firme y después, me hago la valiente con el pié derecho, avanzando centímetro a centímetro, retando al abismo.

¿El resultado? Un corazón que vive expuesto a los lances del amor en todas sus formas. Vibrante. Poderosamente frágil.
Amor a la aventura, al descubrimiento y entregado a cualquier experiencia que convulsione mis neuronas, mis chakras y todo lo convulsionable.
Podría seguir hablando apasionadamente de mi Oda al atrevimiento pero sería trampa.

Porque yo también intenté y reintenté ser feliz en interminables campos de amapolas y aniquilar mis necesidades dispares y disparatadas pero me empaché de amapolas.
Ahora vamos con tu Oda.

Ya estoy harta de que nos vendan qué actitud ante la vida es la guay.

Es decir que puedes y debes ser feliz rascándote la barriga en el sofá sin ningún tipo de problema. Si antes has averiguado que eso es lo que te hace feliz, pero no por miedo o flojera cuando en el fondo quisieras ser de otra manera.

La cosa va así:
– ¿Quieres ser un tío ordenado?
– ¿Qué tienen los tíos ordenados?
– ¿Qué hacen y qué dejan de hacer?.
– Tras esa investigación uno se pone manos a la obra y pico y pala para ser ordenado durante tres meses.

– Después pueden pasar DOS cosas:
1. que hayas descubierto las mil maravillas del orden y lo incorpores sin esfuerzo a tu repertorio habitual de conductas. Enhorabuena!
2. O puede que tras mucho esfuerzo, en cuanto bajas la guardia, Zas! Te descubras con el caos a tu alrededor. Enhorabuena también!.

Lo has intentado, ya sabes que no lo vas a integrar a tu manera de ser natural y ser ordenado va contra tu naturaleza.

Pues deja de luchar contra tu naturaleza y empieza a escribir tu Oda al Desastre. 😉

💙💙💙