JUEGO DE LUCES DE NAVIDAD

A no ser que nos recluyamos en un monasterio de Buthan sin wifi, todos tenemos una cita ineludible con estas fechas navideñas que provocan efectos “bipolares”, unos las adoran y otros las odian y un tercer grupo las vive de manera “ciclotímica”, alternando euforias y melancolías.

Tanto si amas los jerséis de renos como si los odias – ya que estamos- yo os quiero regalar una entrada para una función navideña, si te apetece entrar, siéntate cómodamente y espero que disfrutes.
Estas frente a un gran escenario esperando que comience la representación, en tu sillón tienes un mando de luces, poco a poco se irán iluminando las diferentes escenas del decorado y tú decides cuáles dejas Iluminadas y cuales Apagas.

Se abre el telón y se van iluminando éstas escenas:

1ª La entrada de un centro comercial abarrotada de dulces navideños bajo un hilo musical de panderetas y campanillas.
2ª Anuncios navideños de hijos que vuelven a casa por Navidad.
3ª Paseos por la iluminación de tu ciudad.
4ª Cena de empresa.
5ª Puestos de la plaza mayor llenos de gente comprando bromas y figuritas para el Belén a precios prohibitivos y aluvión de selfies con las pelucas fluorescentes o los cuernos de reno.
6ª Un precioso, pero pagano árbol de Navidad.
7ª Un Belén.
8ª Noche Buena buena alrededor de una mesa rebosante de comida, con el rostro del ama de casa cansado pero sonriente porque «un dia es un dia», indigestiones y alguna salida de tono familiar envalentonad@ por esa copa de más, que se suele saldar con un: “que haya paz que estamos en Navidad” y el arranque al baile y al cante si se sigue con las copas.
9ª Escena de tristeza por los seres queridos ausentes y un dolor profundo si es una pérdida reciente.
10ª Un programa televisivo de fondo que es un regreso a 1985.
11ª Reencuentro con amigos, grandes abrazos, copeos y risas.
12ª Fiestón de Noche Vieja dónde hay que darlo todo.
13ª Calles comerciales atestadas de gente gastando como si no hubiera un mañana.
14ª Intercambio de regalos, roscón, chocolate…
15ª Los actores recogen el decorado.

Si has encendido casi todas, fantástico! esas escenas empezarán a cobrar vida y vivirás tu dulce Navidad.
Si has apagado casi todas, crea tus nuevas escenas desafiando con valentía las tradiciones. Pero sal feliz de tu obra de teatro.

Y si son imposiciones que no podemos eludir, deshazte del personaje gruñón, porque aunque en una dosis pueda tener su gracia, poner el foco solo en lo negativo no te aporta nada bueno a tí ni a tu entorno.
Yo me quedo con los paisajes nevados y la luces que dan una magia única a las ciudades, la alegría del reencuentro con los que están, sin nostalgias por lo que no están porque ellos están en nuestro corazón los 365 dias del año, las sorpresas sin derroches, romanticismo y televisión apagada. Todo lo demás no forma parte de mi Navidad.

¿Con qué te quedas tú?

💙💙💙