SI RECUERDAS LOS SUEÑOS, JUEGA A DESCIFRARLOS, NOS REVELAN VERDADES COMO PUÑOS

Acabo de despertar de un sueño en mitad de la noche y de vivir ese momento de desconcierto cuando descubres que estás en tu habitación y que todo ha sido un sueño.
Sin embargo mis sentimientos se han venido conmigo, porque yo siento todavía entre mis dedos el tacto suave de tu pelo mientras lo masajeaba en círculos.
Noto que me falta el aire, así que parte de mi corazón
se ha quedado allí…

…en esa caravana con el techo abierto a las estrellas, una manta para dos y tu cuerpo y el mío en ese acople en el que no se sabe a ciencia cierta qué parte del cuerpo pertenece a quien.
En un momento del sueño te digo que tengo sed y los dos tratamos de alcanzar con los pies una botella haciendo malabares, se nos cae encima y te digo:

-«Ves? Ahora ya no vamos a encontrar ese acople perfecto. Podría haber estado un rato más sin beber»
Te ríes y mirándome a los ojos me dices:
– «Venga, vamos a volver a conseguirlo, pero no dejes de mirarme, esta mano iba aquí…
– «No sé… pero ahí me gusta»
Y así vamos jugando al reacople.

No existe el tiempo, el sentimiento del amor está elevado a su máxima expresión y nos envuelve una plenitud indefinible.
Si el cuerpo puede sentir el amor a ese nivel en sueños…esa ¿no es una prueba de su existencia?. ¿Quién sabe? Yo sí lo creo.

Si tenéis sueños que recordáis, es una buena idea descifrar el jeroglífico que encierran, el inconsciente nos envía verdades como puños que pueden ayudarnos mucho si las prestamos atención.
Es divertido, no es complicado y nadie mejor que uno mismo para descifrarlos.
No os despierto por si estáis ahora por ahí la mar de a gusto.
Yo voy a intentar volver a la caravana pero me temo que la sed real que tenía, me ha chafado el sueño.
Ya está casi amaneciendo. Bueno… Yo voy, allí te espero.
💙💙