¡NO TE SALVES!

¡NO TE SALVES!

En mi línea de aprovechamiento del tiempo al máximo, ésta mañana mientras estaba trabajando un poco en casa, se me ha cruzado por la mente algo de lo más irrelevante pero que me impelía a bajar urgentemente al trastero a buscarlo.

Y pasa, que a veces bajas al trastero, coges lo que sea y subes sin más, pero si tienes el día “nostalgicón” y con pocas de ganas de trabajar, te dejas engatusar fácilmente por todos esos objetos que encierran recuerdos dormidos y que están deseando que poses la vista sobre ellos para despertar de su letargo y largarte su historia.

En este caso mi vista se posó en la carpeta de la facultad y os quiero contar la historia de un poema escrito en ella, junto a algunos dibujos, pareados cursis y dedicatorias (entonces ya resultaba también más fácil decir los “te quieros” entre amigos por escrito que mirando a los ojos).

El poema es “No te salves” de Mario Benedetti y la magia que encierra para mí es que me ha salvado tres veces.

A mis 18 años lo escribí en la carpeta para que fuera mi brújula en la vida pero cayó en el olvido y no pocas veces me he perdido y le he sido infiel.

Sin embargo en los tres momentos más decisivos de mi vida (uno profesional y dos sentimentales), azarosamente volvió a mí, y fue leerlo y sonreír llenándome de la certeza y de la fuerza que necesitaba para cambiar el rumbo, para abandonar la comodidad en la que me había instalado reservando del mundo un lugar tranquilo y volver a echar el vuelo.

Si algo te apasiona al 100% quédate! si no es así… y te quedas, dime que eso es lo que deseas pero no me cuentes tu teoría sobre la responsabilidad y la madurez. No creo en ella.

💙💙💙